En Pardilla, un pueblo de la Ribera del Duero, se celebra desde tiempos inmemoriales una tradición en la que recuerdan como los pastores de antaño celebraban la navidad llenando el pueblo del sonido de los cencerros. Se le llama Cencerrada y no es ni más ni menos que una forma de homenajear a estos protagonistas del misterio de la Navidad, los primeros que llegaron, según dicta la leyenda, a adorar al niños Jesús.
